Las reglas del juego cambian a mitad de la partida

Victoria Tur-Viñes

Resumen

Hace siete años, cuando Revista Mediterránea de Comunicación comenzó su andadura junto con el resto de revistas colegas de Plataforma Latina de Revistas de Comunicación, la estrategia a seguir para hacer los proyectos editoriales viables y consolidados en el medio o largo plazo consistía en procurar publicar el mismo número de artículos que de citas recibidas. En sí mismo era un reto muy ambicioso. El cálculo del índice de impacto, con matices distintos en cada sistema de indexación, obligaba a ello. Ese mismo año, 2010, fue el último analizado por INRECS, del grupo EC3 de la Universidad de Granada publicaba su último ranking y el índice de impacto más alto era de 0,6 (Revista Latina de Comunicación Social), ninguna revista sobrepasaba el 1. Por ello, determinar el número máximo de artículos era un aspecto importante. Como proyectos editoriales emergentes, varios de nosotros optamos por ser prudentes, trabajar a largo plazo y escogimos una cifra entre 10 y 12 artículos por año. Ello también nos permitió seleccionar y elegir los mejores textos, aspecto que también favorecía el reconocimiento de la revista pues la tasa de rechazo era tenida en cuenta por los sistemas de clasificación como criterio de buena calidad.


Palabras clave

Revistas; Revistas de comunicación; Comunicación científica; Índice H



DOI: https://doi.org/10.14198/MEDCOM2016.7.2.19





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